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13 Jun Una nave industrial no tiene por qué ser aburrida

La nueva nave de la marca de alpargatas Toni Pons cuenta con una fachada “Mediterráneamente” decorada. Pujol ha participado en la ampliación de esta nave que acaba de ponerse en marcha en Girona

La historia de Toni Pons comienza a mediados del siglo XX en un pueblo de la provincia de Girona llamado Osor. En una pequeña fábrica, Antoni Pons comienza a producir alpargatas cosidas a mano de forma artesanal, un método al que la marca sigue siendo fiel. Años después, la familia se traslada a la capital y se establece en el Polígono Industrial Mas Xirgu de Girona, en el mismo lugar donde este año han inaugurado su nueva sede logística.

Con la tercera generación al frente y ante el incremento de colecciones de calzado, la apertura de nuevos establecimientos y el éxito de la venta online, la marca ha tenido que ampliar su planta para poder fabricar y almacenar toda la producción en las mejores condiciones. La nave tiene una superficie de cerca de 3.000 m² y está distribuida en un solo nivel.

A simple vista, el exterior destaca por su diversidad de colores. La fachada es de hormigón y, en algunas partes de la misma fachada y del retorno, hay varias zonas con forma de cuadrados revestidas y pintadas con los colores corporativos correspondientes a cada colección. El resultado es una composición alegre y cálida que nos recuerda, precisamente, a un almacén de cajas de zapatos.